Tan fácil como entrar y teclear tu cuenta, espero que el resultado no sea este:




¿Prima? ¿Riesgo? ¿Puntos? He aquí una guía express para saber lo básico.
1. Deuda. Los estados se endeudan como cualquier mortal con su banco. Los estados piden dinero a los inversores de todo el mundo. A cambio, firman unos papeles llamados letras, bonos y obligaciones. Es el compromiso de devolver esos préstamos, como nosotros devolvemos al banco el dinero que nos prestó para comprar la casa. Y tiene plazos previstos: desde unos meses hasta 30 años. Los estados tienen que pagar intereses anuales, como cualquier hipoteca, y devolver la cantidad prestada en el plazo convenido.
2. Prima de riesgo. Es una comparación sencilla: esta mañana, los bonos alemanes (los que emplea el estado alemán para captar dinero), ofrecían un interés del 1,775%. Los españoles, un 6, 293%. ¿Diferencia? Más de 4,5 puntos porcentuales. Eso se convierte en 450 puntos porque alguien decidió que sería mejor multiplicarlo por cien para escandalizar o para tenerlo más claro. Esos 450 puntos son ‘la prima de riesgo’.
3. Riesgo soberano. Esos 450 puntos de más son los que tiene que ofrecer el Reino de Españacomo anzuelo para que le sigan prestando dinero. Mientras menos se fíe la gente de nuestro país, tendremos que ofrecer más puntos de diferencia con el bono alemán. Se le llama riesgo soberanoporque la deuda pertenece a un país, no a un particular. Por cierto, ¿por qué Alemania es el punto de referencia? Porque es la economía más solvente y fiable de Europa.
4. Agencias de riesgo. Son las que califican el riesgo de pago cada país. Si no hay problemas para cobrar un bono, estampan AAA en sus informes. De ahí para abajo en el abecedario van empeorando las notas hasta llegar al B o al C, que ya son bonos basura. A medida que empeora, los estados deben ofrecer más intereses por sus bonos para atraer a los inversores. España tiene aún A.


Actualmente los coches cada vez son más seguros y sofisticados. Sin embargo, esto supone una dificultad añadida para los equipos de rescate cuando hay un accidente. Los 10 minutos que antes hacían falta para abrir un vehículo y sacar al accidentado ahora, con los vehículos de última generación, se han convertido en mucho más, ya que hay que tener mucha más información para hacerlo de forma segura: dónde están los componentes de alta tensión, dónde están las cargas de los airbags, qué tipo de combustible utiliza el vehículo, cuáles son los mejores puntos de corte de carrocería...
Todo este tipo de información, la puede facilitar el mismo propietario del vehículo si incorpora dentro la hoja de rescate.






